El apego en el siglo XXI es tan necesario como en el Paleolítico, aunque hoy en día el componente psíquico ha adquirido más prominencia que el físico, en contraste con las experiencias que tuvieron nuestros antepasados remotos.
De acuerdo a sus años de investigación y trabajo clínico, ¿cuál es la importancia del desarrollo individual del apego?
Aunque con frecuencia se utiliza el término “apego individual”, en realidad siempre es necesario un “otro”, bien sea una persona o un grupo. Para un desarrollo equilibrado, el apego sano ha de ser, inevitablemente, un apego interpersonal y éste, en circunstancias óptimas, debe combinarse e integrarse con un apego grupal. Su importancia es tal que, sin apego, a largo plazo, no puede haber supervivencia, ni física ni emocional.
¿Qué factores o circunstancias son determinantes a la hora de promover el apego?
Hay múltiples factores que favorecen el establecimiento de una relación de apego saludable. Entre ellos, cabe destacar el cuidado, la protección, el sentido de seguridad física y emocional, la exploración, el afecto, la cercanía, la disponibilidad, la accesibilidad, la mentalización o capacidad de entender los estados emocionales de otras personas, la reciprocidad, el apoyo mutuo, el amor…
He de añadir que esta lista de factores, aunque bastante completa, no es exhaustiva.
¿Qué ocurre cuando un individuo a lo largo de su desarrollo no recibe soporte?
En esas circunstancias adversas, la tarea de crecer y de desarrollar las potencialidades resulta más ardua. Si la ausencia de soporte es durante un período corto, la recuperación puede ser rápida. Si la ausencia es de larga duración puede dar lugar a problemas de salud mental o trastornos de la personalidad, que requieran terapia.
Diversos estudios han demostrado que un grupo no menor de la población mundial ha visto su salud mental deteriorada por diversos factores, ¿esto podría llegar a tener un grado de relación con la teoría del apego?
La reciente pandemia del coronavirus nos ha hecho ver con claridad que las situaciones de emergencia son estresantes y pueden tener un efecto negativo sobre la salud mental. En crisis como ésta, hemos constatado que sólo un apego interpersonal dentro de la familia, a pesar de ser muy importante, resulta insuficiente y debe ser complementado por el apego grupal: el grupo, la comunidad y, en última instancia, las sociedades donde vivimos deben constituirse en una base suficientemente segura para proteger a todos los ciudadanos.
Desde su perspectiva, ¿qué podemos hacer para avanzar positivamente en este sentido?
Para avanzar positivamente, necesitamos disponer de recursos adecuados, a nivel social, económico y de salud pública y, también, combatir la desigualdad y mejorar la colaboración internacional.
¿Por qué es importante seguir estudiando esta materia hoy en día?
Es fundamental seguir estudiando esta materia porque el apego sano maximiza la supervivencia, previene los problemas de salud mental, ayuda a un desarrollo más equilibrado y da más sentido a la vida, a nivel personal, familiar y comunitario.
¿Qué importancia tiene que la población general conozca sobre el apego?
Un mejor conocimiento del apego en toda la población, incluyendo a la clase política, contribuirá a que nuestras sociedades sean más sanas y felices.
¿Cómo se puede trabajar a nivel terapéutico?
Es importante que el terapeuta se convierta en una base suficientemente segura que permita al paciente tener la confianza necesaria para explorar sus dificultades a fondo, entenderlas mejor y cambiar.