Este 31 de marzo, en el Día de la Visibilidad Trans, el psicólogo Jaime Méndez Contreras reflexiona sobre la importancia de la memoria, la resistencia y la lucha por los derechos de la comunidad trans
Contenido
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¿Qué se conmemora en esta fecha?
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La realidad de las personas trans y la deuda histórica con sus existencias
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Escribir nuestra propia historia trans y visible, como un ejercicio de memoria y resistencia

Hace un par de días tuve la posibilidad de oír a la destacada Activista Feminista y Escritora Travésti de Chile, Claudia Rodríguez Silva, en lo que fue el Primer Congreso Chileno de Estudios Interdisciplinarios sobre Diversidad Sexual y de Género organizado por la Universidad Alberto Hurtado y la Red de Investigadorxs en Diversidades Sexo-Genéricas.
En la ocasión, la admirable poetisa que busca plasmar en su obra la memoria trans y travesti, clamó a les espectadores, con voz sentida, crítica y cruda “De que tenemos que hablar las trans, las travestis”, mencionando así su historia y la de muchas compañeras/es/os, los sentires propios que atraviesan y marcan la experiencia trans, a través de versos que provocaron misceláneas emociones en un público embargado por la conciencia y la admiración.
Uno de los puntos que más genero reflexión, fue el ejercicio de memoria y el relato de historias cotidianas que se maceraban junto al recuerdo de la muerte de compañerxs cómo Daniel Zamudio, Nicole Saavedra y tantos otros “mártires” que la sociedad chilena a ensalzado como tal, pero que el deceso de sus vidas en esta tierra, reflejan las formas más desafortunadas que adoptan los discursos ultraconservadores, no murieron por nuestros
derechos, fueron y son crímenes de odio (Jerez, 2019; Mandiola, 2023).
Hoy nos enfrentamos a un panorama político, económico y social desesperanzador, y que involucra que al parecer ya no existan consecuencias frente a quienes abiertamente patologizan, niegan las identidades trans, dificultan el acceso a salud de infancias y niñeces trans y tantas otras formas de agresión hacia quienes no viven como se espera, dicta o controla la norma social (Araújos & Pereira, 2025; Blázquez, 2024).
¿Qué se conmemora en esta fecha?
El 31 de marzo de cada año se conmemora el día de la memoria trans, una fecha que busca generar sensibilización y conciencia sobre la existencia y necesidades de esta comunidad (Crandall-Crocker, et al., 2021).
La fecha fue propuesta en el año 2009, por la psicoterapeuta y activista trans Rachel Crandall-Crocker, con la finalidad de reflexionar acerca de las trayectorias de vida de las personas trans, y las formas de discriminación y violencia que enfrentan, repercutiendo en su calidad de vida, el acceso a derechos y servicios básicos y el bienestar físico y mental de sus existencias (Gonzalez, et al., 2024).
Recordemos que las personas son aquellas que se identifican con una identidad de género distinta a la asignada al nacer en función de sus características sexuales. Una persona es trans, al percibirse y vivir su identidad como tal, independiente si realiza intervenciones para modificar su corporalidad o si ha cambiado su nombre y sexo registral (Coll-Planas & Missé, 2018).
La realidad de las personas trans y la deuda histórica con sus existencias
Actualmente existe una deuda y reparación histórica del estado hacia este grupo, que ha subsistido y sobrevivido a la discriminación en sus múltiples manifestaciones como: cuestionamientos identitarios, transgresión de pronombres, climas hostiles en los ambientes de trabajo, educativos, de salud, y agresiones policiales (Guzmán, et al. 2023; Martínez-Aguayo, et al., 2019; Vallejos, 2021).
La Encuesta Nacional de Diversidad y Discriminación hacia personas de la Diversidad LGBTIQ+ y El Informe Anual que realizó el MOVILH en los años 2013 y 2024 es la evidencia de tal situación.
Los informes señalan un aumento significativo de las experiencias de discriminación hacia las personas LGBTQIA+ en la última década, pasando de un 74,5% en 2013 a un 80,9% en el año 2024, lo que debiese generar un cuestionamiento y un despertar de conciencia en la ciudadanía, que lleve a la construcción de espacios seguros para todas las personas, independiente de su identidad, expresión, orientación o relacionamiento diverso (García, et al., 2024; Kosciw, et al., 2020; Ojea, 2021).
Escribir nuestra propia historia trans y visible, como un ejercicio de memoria y resistencia
Hoy más que nunca es relevante escuchar a las personas trans como protagonistas de sus historias de vida, de su quehacer cotidiano y profesional, entiendo que la visibilidad permite la disminución de barreras, prejuicios y estigmas (Barrientos, 2015; Horwitz, et al., 2020; Stewart, et al., 2023).
Acorde a lo señalado por la OTD Chile (Organizando Trans Diversidades, 2023) el acto de visibilizar a grupos históricamente oprimidos, se basa en el ideal de que, en algún momento y lugar, todas las personas podrán vivir su vida en plenitud, sin miedos, ni temores de ser y existir en conformidad y comodidad dentro de la sociedad.
La memoria y resistencia focalizada de este grupo, posibilitará que las nuevas generaciones logren visualizar la posibilidad real de una existencia trans visible y en bienestar, que teje redes amorosas en comunidad, que es digna y merecedora del amor hacia si misma/e/o y hacia el resto de la población.
La experiencia trans ha existido a lo largo de la historia de la humanidad, es innegable su evidencia histórica, por ende, es de vital importancia que nuestra propia voz sea la que clama y comunica nuestros sentires, no necesitamos que terceros estudien, cosifiquen, o hablen por nuestras vivencias, precisamos que desde los lugares de poder que ostentan nos permitan escribir nuestra propia historia visible, como un ejercicio de memoria y resistencia.