
Curso: Técnicas y Estrategias de la Terapia Aceptación Compromiso (ACT)
Dr. Jonathan Martínez
Inicia 21 de agosto de 2026 | 4:00 pm
Un cleptómano es una persona que padece cleptomanía, un trastorno psicológico del control de los impulsos que se manifiesta como la incapacidad recurrente de frenar el deseo de robar objetos, por lo general de poco valor y sin una necesidad económica o personal concreta.
El cleptómano es una persona que sufre una alteración del control de los impulsos, que lo lleva a robar sin un propósito racional o económico. A diferencia del ladrón común, su conducta no busca obtener beneficio, sino aliviar una tensión emocional interna a través del acto del robo.
Tras cometerlo, el individuo suele experimentar sentimientos de culpa, vergüenza o remordimiento, entrando en un ciclo de ansiedad, hurto y arrepentimiento. Este patrón puede generar deterioro emocional, aislamiento y consecuencias legales si no se trata adecuadamente.
La cleptomanía se define como la incapacidad persistente para resistir el impulso de robar objetos que no se necesitan. Este acto suele ser espontáneo, sin planificación ni beneficio personal, y está acompañado de una sensación de tensión previa y alivio momentáneo durante el robo.
El ciclo de tensión-acción-culpa es característico del trastorno y puede afectar profundamente la autoestima y las relaciones interpersonales. Muchas personas ocultan sus síntomas por vergüenza o miedo al estigma social, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento oportuno.
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Dr. Jonathan Martínez
Inicia 21 de agosto de 2026 | 4:00 pm

Mtra. Nicole Baumgartner
Inicia 24 de agosto de 2026 | 4:00 pm

Lic. Valentina Marambio
Inicia 4 de septiembre de 2026 | 4:00 pm
En muchos casos, el cleptómano mantiene una doble vida: funcional y socialmente adaptado, pero emocionalmente atrapado en un ciclo de impulsividad y culpa.
El origen del comportamiento cleptómano es multifactorial y combina factores biológicos, psicológicos y sociales.
Disfunciones en los lóbulos prefrontales y alteraciones en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina afectan la capacidad de autocontrol y la regulación de los impulsos, generando una búsqueda compulsiva de alivio emocional mediante el robo.
La cleptomanía suele coexistir con depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o trastorno por déficit atencional e hiperactividad (TDAH). La impulsividad y el déficit de atención incrementan el riesgo de desarrollar este tipo de conductas.
Las experiencias de abuso, negligencia o falta de contención emocional en la infancia pueden predisponer a la cleptomanía. También se asocian emociones no resueltas como la envidia o el resentimiento, que refuerzan el acto de apropiarse como forma de compensación emocional.
Aunque ambos implican la acción de tomar algo sin permiso, las diferencias son claras:
El cleptómano no roba para obtener ganancias, sino para liberar una tensión interna, lo que lo diferencia del comportamiento delictivo intencional.
Según el DSM-5 (APA, 2013), los criterios diagnósticos incluyen:
El diagnóstico debe ser realizado por un psicólogo clínico o psiquiatra, ya que puede confundirse con otros trastornos del control de los impulsos o de la personalidad.
El tratamiento del cleptómano combina estrategias psicológicas, farmacológicas y sociales:
Permite identificar los pensamientos distorsionados y desarrollar estrategias de autocontrol. Incluye técnicas de prevención de recaídas, exposición con respuesta y reestructuración cognitiva.
Busca implicar al entorno cercano, mejorar la comprensión del trastorno y reducir los conflictos. La empatía y la comunicación son claves para evitar reforzar la conducta de robo.
El uso de ISRS (como fluoxetina o paroxetina) mejora la regulación del impulso, mientras que los antagonistas opioides (como naltrexona) reducen el placer asociado al robo.
Los grupos de apoyo y programas de reinserción social fortalecen la autoestima, reducen el estigma y favorecen la recuperación a largo plazo.
Ignorar o minimizar la cleptomanía puede generar graves consecuencias:
Reconocer la cleptomanía como un trastorno psicológico tratable es el primer paso hacia la recuperación.
Ser cleptómano no implica ser una persona deshonesta, sino vivir con un trastorno que requiere tratamiento y apoyo especializado. Con la ayuda adecuada (terapia cognitivo-conductual, medicación y redes de contención) es posible romper el ciclo del impulso y la culpa, logrando una vida emocionalmente estable y socialmente integrada.
Lorenzini, N. (2026). Cleptómano: qué es, síntomas, causas y tratamiento. ADIPA. https://adipa.mx/glosario/cleptomano/
Dr. Nicolás LorenziniVer perfil- Psicólogo Clínico, Pontificia Universidad Católica de Chile. - Master of Sciences en Psicoanálisis, University College London. - Doctor en Psicología Clínica, Educacional y de la Salud, University College London. - Diplomado en Intervenciones Psicoanalíticas en Salud, Pontificia Universidad Católica de Chile. - Associate Professor de la Unidad de Psicoanálisis, University College London. - Asistente del Profesor Peter Fonagy. - Ex-investigador asistente del Anna Freud Centre. Londres. - Docente de la International Psychoanalytic University Berlin. Alemania. - Vicepresidente de la Asociación para el Estudio y Desarrollo de la Mentalización (AIEDEM), España y Latinoamérica. - Miembro del Comité Editor de la Revista Mentalización, Psicoanálisis y Psicoterapia. - Miembro del Comité Ejecutivo de la International Attachment Network. Reino Unido. - Autor de diversos artículos científicos y capítulos en psicología.